El crecimiento de la barriga en el embarazo gemelar

Por: Raquel Matrona | 2021-10-21 17:43:51

¿Cuánto crece la barriga en un embarazo gemelar? ¿El doble que en uno normal? ¿Voy a ponerme enorme?

Cuando nos dan la noticia de que traemos doble regalo, se nos pasan por la mente muchísimas cosas.

Según la situación y personalidad de cada cual hay quien primero piensa en “nos vamos a tener que mudar de casa”. Otros, “¿pero estos embarazos no tienen más riesgos?” y otros que están encantados con su 2×1 y ya todo irá saliendo.

Pero es curioso como hay una duda que asalta a la gran mayoría de madres múltiples y es una de las búsquedas más googleadas: “barriga gemelar”. O lo que es lo mismo: ¿hasta dónde voy a crecer?”. Seguidamente del “¿a partir de cuándo se me va a notar?”.

Spoiler: No lo sabemos y…no lo sabemos tampoco.

Y para muestra, un botón. A lo largo de este post, verás muchas fotos de mamás embarazadas de gemelos, y podrás observar cómo las barrigas son tan diferentes entre unas y otras. Aprovechamos desde aquí para dar las gracias a las mamás de nuestra comunidad de Instagram. Siempre tan participativas y dispuestas a ayudar. ¡Gracias, chicas!

De qué depende el crecimiento de la barriga en el embarazo

El crecimiento de la barriga en el embarazo (que realmente es el crecimiento del útero), depende de varios factores:

  1. Número de bebés: sí, ya sé que lo sabías y es el más obvio, pero había que nombrarlo;
  2. Peso estimado de los bebés: Está claro que no abultan lo mismo dos bebés de 2,500 que dos de 4 kilos. Igualmente, el cuerpo es sabio y sabe que el espacio del que dispone no es infinito así que los gemelos suelen pesar entorno a un 20% menos que la media, y esto depende la corionicidad (nº placentas) y otros factores;
  3. Posición de los bebés intraútero: esto es como el Tetris y no todas las posiciones dan la misma forma al abdomen;
  4. Patologías relacionadas con el líquido amniótico: en casos de polihidramnios o exceso de líquido (relacionado por ejemplo, con diabetes pre y gestacional o patologías del tracto digestivo fetal) la barriga aumenta de forma muy considerable. Mientras que en los casos de oligo o anhidramnios (poco líquido o ausencia del mismo, relacionados con patologías del aparato urinario entre otras causas) se dará el caso contrario, una barriga de menor tamaño.
  5. Número de embarazos: no está tan relacionado con el tamaño final sino con el “cuándo se empieza a notar”. A partir de las segundas gestaciones se hace evidente antes que hay un embarazo. Explicado de forma poco científica, es una musculatura y una piel que ya ha dado de sí previamente. Con lo cual, al hacerlo una segunda vez, el proceso es más rápido.
  6. Estado de la musculatura abdominal: puede que sea nuestro segundo embarazo, pero si tenemos un abdomen “six pack” no se va a notar pronto, ya que la pared que sostiene nuestro embarazo está muy fuerte. En el lado contrario podríamos tener patologías como la diástasis de rectos (por un embarazo previo, en la mayoría de los casos). En estos últimos se va a notar antes, pero es que puede que ya partieras de una barriga como si estuvieras embarazada de 4 ó 5 meses por culpa de la diástasis.
  7. Complexión: Por lo general, a las mujeres delgadas se les notará antes por una razón obvia, pero ojo que también está muy relacionado con el cúmulo de grasa abdominal. Cuanto mayor es este más tarda en evidenciarse el embarazo.
  8. Aumento de peso: Si al hecho de tener dos bebés dentro, con su/s placenta/s, líquido amniótico extra, etc., le añadimos el peso que ganemos, esto influirá en el tamaño abdominal. No obstante, yo diría que es uno de los factores que menos parecen influir, puesto que la grasa ganada durante el embarazo de cara a la lactancia parece repartirse más en otras zonas.
  9. Existencia de patologías previas ginecológicas: por ejemplo, miomas. Depende de la cantidad y el tamaño, aunque durante el embarazo tienden a crecer por acción de los estrógenos.

La medida de la altura uterina

En lo referente al tamaño y crecimiento, las matronas y tocólogos usamos en consulta una técnica que es medir la altura uterina (AU). No supera, obviamente, a la precisión de la ecografía, pero nos puede aportar datos cuando los controles no son muy frecuentes o en sitios que disponen de menos recursos.

Se trata de medir la barriga desde el fondo uterino (donde comienza la elevación del abdomen) hasta el comienzo del hueso púbico. Nos aporta información sobre el tamaño fetal y nos hace sospechar de gemelos en embarazos poco avanzados, no controlados o que no se dispone de ecógrafo.

La altura uterina va creciendo con las semanas de embarazo (una falta de crecimiento nos puede indicar que el embarazo se ha detenido o que el bebé o los bebés no están creciendo al ritmo correcto – bebés PEG o CIR).

Las mediciones de la AU coinciden, a partir de la semana 24, con las semanas de embarazo en embarazos únicos, con variaciones de 2 cm por encima y por debajo. Es decir, si estoy embarazada de 28 semanas, la media tendrá la AU en 28 cm. Pero también es normal desde 26 hasta 30. Por debajo puede indicar un crecimiento subóptimo o falta de líquido amniótico. Y por encima, habrá sospecha de macrosomía fetal, aunque también se da en caso de polihidramnios.

¿Y que ocurre en los embarazos múltiples? Pues, como siempre, hay particularidades y no es todo tan claro. No hay una tabla tan clara de mediciones normales de la AU, pero sí que nos puede resultar útil para casos de bebés con retraso del crecimiento. Es decir, que si en un embarazo gemelar de 30 semanas, la AU, que debería estar por encima de la media, está en 28 o incluso por debajo, algo ocurre. En cualquier caso, como he dicho, es raro que, en gemelares en nuestro medio, con la cantidad de controles obstétricos que tienen, la AU detecte algo antes que la ecografía, pero en lugares con pocos recursos nos puede ser muy útil a los profesionales.

La altura de la barriga

Hasta aquí el tema del tamaño, pero es que hay otra cuestión trascendental, en la cual parece haber auténticos expert@s formados por observación minuciosa de hijas, primas y vecinas que es “lo baja o lo alta que tienes la barriga”.

De verdad, que he tenido a mujeres en consulta y en nuestro curso online realmente preocupadas por comentarios de esta índole. No olvidemos que casi el 50% de los gemelos nacen de forma prematura, y otro tanto que nace a término muchas veces ha tenido durante el embarazo, algún susto relacionado con el acortamiento cervical o con contracciones prematuras.

Es decir, que estás tachando días en el calendario de forma algo ansiosa para que venga cualquier erudito de la materia a darte el día. A decirte algo así como: “Uf esa barriga está muy baja, tú no llegas… ¿Y encima son dos? Qué va, qué va…”. Y esa persona sigue alegremente su día. Y mientras, tú te miras al espejo 8 veces. Revisas las fotos de tu móvil de la semana pasada a ver si estaba la barriga igual. Te metes en 4 foros de internet. Y empiezas a agobiarte porque todavía no te has decidido por el Bugaboo o el Mountain Buggy. Y resulta que van a nacer YA.

Bromas aparte, el tema de la prematuridad es un problema de salud mundial que afecta especialmente a los embarazos múltiples y las familias lo pasan realmente mal, no podemos ir haciendo premoniciones funestas a diestro y siniestro sobre un tema así.

Así que, si estás leyendo esto y no estás embarazada: STOP COMENTARIOS sobre barrigas que no sean la tuya. Y en esto incluimos tamaño, altura, estrías, forma y cualquier otra característica comparable.

Volviendo al tema de la altura de la barriga (que igual has llegado aquí por ello), es cierto que conforme se acerca el parto la barriga desciende. El primer bebé se encaja en la pelvis, ya sea de forma cefálica o podálica (otras presentaciones como transversa u oblicua no se encajan o lo hacen de forma más discreta por física pura).

De repente, parece que vuelves a respirar como una persona y tus pulmones pueden expandirse más, pero ojo, que esa sensación de alivio en la zona alta suele venir acompañada de otra sensación en la parte baja: más presión en la zona del periné. No suele ser una sensación de presión fuerte (si esto ocurre hay que ir a urgencias), pero sí de “más peso”, acompañado de algún que otro calambre o “rayos” como los definen muchas embarazadas.

¿Cuándo ocurre este encajamiento? Pues depende. Los más adelantados se encajan entorno a la semana 32 y los que se lo toman con calma en la 37, 38…. Incluso en mujeres con muchos partos previos podemos llegar al parto y el bebé no estar encajado.

Generalmente, el que la barriga descienda, el bebé se encaje y demás son factores que “nos dan boletos” para que el parto ocurra antes. Sin embargo, el tener más boletos no significa que nos toque la lotería. En mi caso, mi hija se encajó entorno a la semana 34-35. Me alivió muchísimo la pubalgia que tenía porque me dio estabilidad a la pelvis. Finalmente no decidió nacer hasta la semana 40. Por supuesto, todo el mundo me dijo que me iba a adelantar y sería en la semana 37 o por ahí, eso decían los astros, al parecer…

Por otro lado, en la percepción de lo alta o lo baja que está la barriga también juegan otros factores que ya hemos mencionado. Por ejemplo, un abdomen débil tiende abombarse pronto y a caer, dando esa percepción de barriga baja.

Conclusión…

En resumen, que cada mujer y cada barriga de embarazada es un mundo aparte en el que influyen cantidad de factores. Es normal que nos despierte curiosidad.

Una vez hice unos stories en Instagram pidiendo fotos de las barriguitas de madres múltiples y me vi sobrepasada, por un lado, por la colaboración de las mamás, y por otro lado, por las visualizaciones y comentarios que suscitaron.

Sin duda, hay mucha, mucha curiosidad, que ojo con que no se convierta en comparativa. Es normal, porque las madres múltiples no suelen conocer a otras embarazadas múltiples durante su embarazo y quieren saber cómo están, cómo son, cómo llevan lo de tener dos o más criaturas en el vientre. Normal oye, pero no olvidemos lo que ya dijimos, que cada mujer y cada embarazo es un mundo. Y una como matrona, que ha visto mucho y sabe mucho de barrigas te digo que igual tu estás suspirando porque “mira aquella, embarazada de mellizos cómo tiene esa barriga de guisante, y yo aquí que ahora mismo puedo alquilar mi barriga en AirBnb como “pequeño estudio acogedor para dos””. Y a lo mejor, la embarazada-guisante está suspirando porque sus bebés tienen bajo peso y ya no sabe cómo calmar la ansiedad que tiene, y cada vez que alguien le dice “pero que barriga tan pequeñita, ¿en serio que son dos? Si estás genial…” le dan ganas de llorar.

Así que, el resumen de este post podría ser: no sabemos hasta dónde vas a crecer, no sabemos cuándo se te va a notar. Sólo esperamos que disfrutes del camino, quieras mucho a tu barriga (y más a lo que lleva dentro) y que todas las preocupaciones sean no olvidarse de la crema antiestrías.

 

Esperamos que te haya gustado nuestra entrada y hayas aprendido mucho. Y por último, recordarte que puedes seguir la evolución de tu embarazo, semana a semana, con nuestra NEWSLETTER SEMANAL PERSONALIZADA. SUSCRIBIR

 

 

Raquel Matrona (Raquel Cabrera Paiser)

Hola, soy Raquel Cabrera, Matrona Colegiada num. 11076 por el Colegio Oficial de Enfermería de Las Palmas

Ver últimos posts