¿Qué suplementos vitamínicos tenemos que tomar durante nuestro embarazo gemelar?
Introducción al maravilloso mundo de los suplementos alimenticios
Somos una generación, en comparación a nuestros padres y abuelos, con unas herramientas para llevar una alimentación realmente, muy muy buena (sí, también muy muy mala, pero que hay mayor información al alcance de todos en materia de nutrición, es un hecho). Aparte, vivimos en una época en la que los suplementos alimenticios relacionados con salud, deporte, etc, están a la orden del día. Magnesio, vitamina D, zinc, omega 3-6-9… Moda o avance real en salud, lo cierto es que han venido para quedarse, marketing intensivo y omnipresente mediante.
¿Y qué ocurre cuando nos quedamos embarazadas? En el embarazo, el tema suplementos viene de más atrás, llevamos bastantes años con el ácido fólico como mínimo. Aunque no hayas estado muy puesta en tema maternidad (hasta ahora), seguro que te suena aunque sea de oídas.
No sabemos en qué punto te hallas de la gestación, es posible que ya hayas comenzado algún tipo de suplemento, incluso puede que empezaras desde que decidiste buscar el embarazo. Lo que quizá te ha cogido más desprevenida es el hecho de que vengan gemelos ¿y ahora qué? Porque si necesito “extras de cosas” creando una vida, si creo dos, o tres o cuatro… Que dios me asista, quedaré consumida.
Primero que nada, calma. Sé que son muchas novedades las que vives últimamente, y estás aquí, buscando información específica porque quieres elegir las mejores opciones para ti y tus bebés pero para un momento, y activa el sentido común.
El grueso del trabajo en cuanto a requerimientos de nutrientes, vitaminas, minerales, etc, lo estás haciendo a través de la alimentación, con esto te quiero decir, que es importante tomar ciertos suplementos en el embarazo gemelar, pero que más importante aún es la alimentación de tu día a día. Es maravilloso que, con dos pastillas, tengamos cubiertas las necesidades de ácido fólico, omega 3 o yodo, pero… ¿Qué relevancia tiene si visitas el Burger King 4 veces en semana?
Estoy exagerando, lo sé, pero me estás entendiendo. Hoy día, hay muchos estudios en curso y otros que han arrojado ya luz de la influencia de la alimentación materna en la salud futura de los hijos, pero vamos, que no nos hace falta ningún estudio para saber que los hábitos de salud maternos serán los hábitos infantiles durante bastante tiempo, así que préstales la atención que merecen porque, si hace falta un cambio, ahora es buen momento.
En resumen y para no darte más chapa, que tú estás aquí para saber lo de los suplementos y para eso me estás aguantando el rollo, suplementos sí, alimentación equilibrada también.
Y ahora sí, vamos con lo que es interesante suplementar en el embarazo gemelar y por qué.
EL ÁCIDO FÓLICO (aunque ya no lo busques por ese nombre)
En primer lugar, la madre del cordero (nunca mejor dicho), el ácido fólico, el que más o menos nos puede sonar (“yo sé que en el embarazo me tengo que tomar vitaminas porque todo el mundo las tomas, pues eso, ácido fólico”).
El ácido fólico es vitamina B9, se encuentra en los alimentos como huevos, legumbres o frutos secos entre otros, y es únicamente través de la alimentación que lo podemos obtener, o sea, que nuestro cuerpo no fabrica vitamina B9.

Su suplementación en el embarazo se centra en evitar defectos del tubo neural como la espina bífida, pero lo cierto es que su papel en el embarazo va mucho más allá. El ácido fólico está implicado directamente en el desarrollo del ADN y la replicación celular, así que imagina su importancia en el proceso de estar creando un ser humano. Además, tiene un papel crucial en la placentación, origen de muchas patologías a nivel gemelar (preeclampsia, crecimiento intrauterino retardado, STFF…) y en la prevención de malformaciones.
Lo ideal es que nos suplementemos desde 3 meses antes de quedarnos embarazadas para llegar con niveles óptimos al mes de gestación, que es cuando se cierra el tubo neural en el embrión (o en tu caso, embriones). Pero sabemos que, en la vida, a veces no todo está planificado y los embarazos pueden venir de forma sorpresiva, así que, si es tu caso y no te suplementaste antes no te fustigues, pero empieza desde que puedas, porque, como ya te digo, hay otras implicaciones.
Aunque ya te aviso que, según las recomendaciones más recientes, lo ideal es que cuándo vayas a buscar un suplemento de ácido fólico, no lo busques por este nombre. Búscalo por:
- Folato
- Folato activo
- Quattrefolic
- L-Metilfolato
- Metafolin
- Tetrahidrofolato
- Metitetrahidrofolato
- Methylfolate
- 5-MTHF
- Ácido levomefólico o ácido folínico
Nombres sencillos todos, lo sé. Haz una captura y tenla a mano para cuando vayas a la farmacia, jeje.
El tema es que todos estos nombretes, son las formas activas del ácido fólico, y en esta forma activa es como mejor lo absorbemos y aprovechamos (que, por cierto, es la misma que está presente en los alimentos, vuelvo a remarcar la importancia de lo que comemos). Podría liarme mucho más en la explicación e internet está lleno de información sobre ello, pero si quieres un resumen rápido es ese: Se absorbe más y mejor.
Los suplementos tradicionales y alimentos fortificados con vitamina B9 venían hasta ahora en su forma sintética y bajo el nombre de “ácido fólico” a secas, el cual tenemos que metabolizar al tomarlo (descomponerlo en otra cosa que se absorba más fácilmente). Nuestro cuerpo tiene un límite diario para metabolizar este ácido fólico sintético, por no hablar de que hay una parte no desdeñable de la población con mutación del gen MTHFR, implicado directamente en este proceso y que disminuye la capacidad de metabolización y absorción del ácido fólico.
Por tanto, a la hora de comprar un multivitamínico para el embarazo con ácido fólico, busca alguna de sus formas activas. Si SÓLO PONE ÁCIDO FÓLICO, no es su forma activa o ya metabolizada. Y digo sólo, porque muchas farmacéuticas no han dejado de poner ácido fólico para que todo el mundo sepa de que estamos hablando (me pones 5-MTFH y adivina no soy eh) peeeero, además de poner ácido fólico, especifican también su forma activa.
Hasta aquí, más o menos bien, ¿no? Ahora, hablemos del siguiente problema: La cantidad. Aquí empezamos a hacer adaptaciones a lo múltiple y hay que hacer ciertos “tejemanejes” (bienvenida al mundo gemelar).
En gestaciones de gemelos, la cantidad de ácido fólico recomendada está entre los 800-1000 mg. Si nos vamos a consultar las cantidades de los multivitamínicos para embarazadas con ácido fólico activo veremos que todos están entorno a los 400-500 mg, que es lo recomendado para gestaciones únicas sin patologías o factores de riesgo. Si buscamos uno específico para embarazos múltiples, veremos que traen el ácido fólico tradicional o no activo, al menos, a día de hoy.
¿Qué nos queda? Pues “el tejemaneje”, la mejor opción a día de hoy es comprar un multivitamínico de contenga ácido fólico activo en dosis de 400-500 mg y completar la dosis con un suplemento de sólo folato activo hasta llegar a 800-1000 mg.
Y hasta aquí la chapa con la “novedad” del ácido fólico, que no es poca. Sigamos con otros suplementos interesantes en el embarazo.
EL YODO
Necesitamos yodo para el funcionamiento de todos nuestros órganos, pero tiene un papel fundamental en la actividad cerebral, y durante el embarazo, en la formación del sistema nervioso de los fetos. Un déficit de yodo puede alterar el desarrollo neurológico de los gemelos, provocar hipotiroidismo fetal, bajo peso… Por lo que su suplementación durante el embarazo (y también durante la lactancia materna) se recomienda.
Tanto los multivitamínicos como el suplemento de yodo que da la seguridad social en España, suelen ser dosis de 200 mcg de yoduro potásico. La dosis recomendada en embarazos múltiples es de unos 250 mcg/día, por lo que aparte de suplementar, se recomienda una dieta rica en yodo (pescado azul, lácteos, yema de huevo y usar sal yodada). Otra vez la importancia de la alimentación, ya van tres veces, ¡qué pesada que soy!
EL HIERRO
Probablemente, el que todo el mundo conoce, o más nos suena, fuera del momento embarazo. El hierro es un mineral que fundamentalmente sirve para fabricar las moléculas que transportan el oxígeno en nuestro cuerpo. Los requerimientos de hierro durante el embarazo gemelar son exigentes: 30 mg/día en el primer trimestre y 60 mg partir del segundo trimestre, el doble que en un embarazo de un solo bebé.
Los multivitamínicos para embarazadas (incluidos los “versión twins”), oscilan entre 10-30 mg de hierro, por lo que, a partir de la semana 20 de gestación, se suele prescribir suplementos de hierro extra casi que a modo preventivo, aunque realmente, con los valores analíticos es algo que se podría individualizar con cada gestante.
Lo que si te advierto es que es un suplemento latoso en ocasiones, sienta mal a muchas embarazadas, estriñe, da diarrea… Es algo antipático, pero, a veces, con variar la presentación o la formulación del hierro prescrito es suficiente. También que lo ideal es tomarlo junto con vitamina C (por ejemplo, con alguna fruta cítrica) para favorecer su absorción y separado de lácteos, ya que la dificultan.
Durante la lactancia materna de gemelos, los requerimientos estarían en torno a 30 mg/día, pero es muy probable que la dosis de suplemento de hierro postparto que te receten sea más elevada, o se mantenga la del embarazo hasta que te hagan analítica de nuevo y tus niveles de hierro y hemoglobina se hayan recuperado tras el nacimiento de los bebés.
Una vez más, recordarte que no te olvides de lo que comes. Una ayudita para evitar la anemia sería consumir con regularidad alimentos ricos en hierro como legumbres secas, fruta deshidratada, huevos, carne roja, carne de ave, pescados…

EL CALCIO
Es un mineral que no solo sirve para tener “huesos y dientes fuertes”, también mantiene el funcionamiento normal de los músculos, la actividad cardiaca, la circulación sanguínea o la liberación de hormonas.
Las necesidades de calcio en una embarazada múltiple están en 1500 mg/día el primer trimestre y en 2500 mg/día a partir del segundo trimestre.
Es un mineral que no suele incluirse en los polivitamínicos de embarazo (aunque sí en los enfocados al periodo de lactancia materna lo que en cantidades bastante moderadas), ya que se considera que una mujer sana es capaz de cubrir esos requerimientos con una dieta equilibrada. Sin embargo, hay casos en los que puede ser interesante suplementar, como mujeres que no consuman lácteos ni alimentos alternativos ricos en calcio, y en mujeres con un riesgo alto de preeclampsia y cuya dieta no sea rica en calcio.
Como recuerdo, algunos alimentos ricos en calcio son: quesos (en especial los curados), sardinas (más las que vienen en aceite, las espinas pequeñitas son ricas en calcio), frutos secos (sobre todo avellanas y almendras), marisco (cigalas, langostinos y gambas), yogur, higos secos, garbanzos, leche de vaca, algunas verduras (acelgas, espinacas, puerros)…
LA VITAMINA D
Estrechamente ligada al calcio, ya que su función principal es favorecer la absorción del mismo, pero también juega un papel importante en la función muscular, el impulso nervioso y la línea de defensa del sistema inmune contra virus y bacterias.
Quizá últimamente la has escuchado nombrar bastante en ámbitos relacionados con la salud, y es que se ha visto que un porcentaje importante de la población padece déficit de vitamina D. Pero ¿por qué? La vitamina D podemos obtenerla (sin contar la suplementación) a través de la dieta, que realmente hay pocos alimentos que la contengan (yema de huevo, pescados de agua salada, hígado y alimentos fortificados como cereales, leche, etc), o a través de la piel mediante la exposición solar. Actualmente, llevamos un estilo de vida en el que pasamos poco tiempo al aire libre o cuando lo hacemos, usamos siempre protector solar o no dejamos suficiente piel sin ropa para favorecer esta absorción. Además, en España tenemos bastantes días y horas de sol al año, pero no olvidemos que no es así en todas partes del mundo.

Ahora que ya te he puesto en contexto con esta vitamina te diré que, como embarazada de gemelos, necesitas aproximadamente 1000 UI/día (los multivitamínicos suelen traer cantidades muy variables) aunque las últimas investigaciones, apuntan a que las necesidades de vitamina D están infravaloradas en adultos y son, en realidad, mucho mayores.
Tener déficit de vitamina D en el embarazo está asociado a mayor riesgo de diabetes gestacional (3 veces más), preeclampsia, bebés de bajo peso al nacer y abortos de repetición. Hoy por hoy, sólo se determinan los niveles de vitamina D en embarazadas con factores de riesgo como obesidad, hipertensión o diabetes pregestacional, edad mayor de 40 años o enfermedad autoinmune preexistente, pero lo cierto es que somos muchos los profesionales sanitarios que creemos de forma fehaciente que habría que realizar esa determinación en todas las embarazadas (y obviamente, en una embarazada de gemelos, aún más). Así que nuestra recomendación en cuanto a la vitamina D es que, si el profesional que lleva tu embarazo puede solicitarte una analítica para ver cómo estás, sería estupendo; y en función de eso, personalizar la dosis de vitamina D oral, si es que es necesaria.
LOS OMEGA
Que, puesto así, parece el nombre de una secta…Pero son ácidos grasos omega 3, fundamentalmente DHA y EPA, que tienen beneficios tanto para la madre como para los bebés, a nivel cardiovascular, inmune, nervioso, antiinflamatorio, e, incluso, sobre el estado de ánimo. Específicamente, en el embarazo se les atribuye un papel protector frente a la preeclampsia, el parto prematuro, bajo peso de los bebés y la depresión materna.
Están presentes especialmente en el pescado azul (salmón, bacalao, atún, sardinas, arenques…), de hecho, la mayoría de los suplementos de omega 3 utilizan aceite de pescado, aunque también los hay a partir de microalgas.
Los requerimientos de una embarazada múltiple oscilan entre 300-500 mg/día y los polivitamínicos de embarazo traen sobre unos 200 mg por cápsula (generalmente proporción 4:1 de DHA/EPA). Si eres de las que come poco o nada de pescado, es probable que esa dosis se te quede escasa y sea mas recomendable un suplemento a parte de una dosis mayor.
MAGNESIO
Otro mineral que últimamente se ha puesto de moda, en especial en deportistas, pero es importante para cualquiera. El magnesio es responsable de multitud de procesos que mantienen nuestra salud especialmente a nivel muscular, pero también influye en la presión arterial (disminuyéndola), regula la insulina, modula el estado de ánimo, activa la vitamina D… En el embarazo, podría tener un papel protector frente a la preeclampsia y el bajo peso al nacer de los bebés, pero hacen falta más estudios para recomendarlo de forma sistemática.
Los requerimientos de magnesio para una embarazada de gemelos son de 400 mg el primer trimestre y de 800 mg en el segundo y el tercero, y puedes encontrarlo en alimentos como la avena, los anacardos, las semillas de calabaza, el cacao en polvo o las espinacas entre otros.
Los polivitamínicos para embarazadas no siempre traen magnesio, y algunos que lo traen lo hacen en cantidades bajas, por tanto si sospechas que puedes tener cierto déficit (no comes demasiados alimentos ricos en magnesio, padeces muchos calambres, duermes mal, etc), sería ideal comentarlo con tu profesional de salud de referencia para buscar un suplemento de magnesio adecuado porque hay multitud de presentaciones en función de lo que se busque y las necesidades.
VITAMINA C
La vitamina “anti resfriados” de toda la vida, aunque parece que justo para eso, no sirve. La vitamina C es un potente antioxidante que nos protege de los radicales libres, principales responsables de la inflamación, el envejecimiento o varias enfermedades como el cáncer.
También es precursora del colágeno, es fundamental para mantener cartílagos, huesos y dientes fuertes y para una cicatrización correcta. Además, como ya hemos comentado antes, favorece la absorción de hierro. La encontramos en frutas como el melón de cantalupo, naranjas, limones, kiwis, mango, y en verduras como el brócoli, coles de Bruselas, coliflor, pimientos, espinacas…
En el embarazo múltiple, las necesidades están entre 500-1000 mg/día, su déficit tendría consecuencias como preeclampsia, anemia o bebés de bajo peso, aunque su suplementación sistemática no ha demostrado evitar estas patologías durante la gestación.
ZINC
La dosis para un embarazo múltiple está en 15 mg/día el primer trimestre y 30 mg/día para el resto de la gestación. Es un oligoelemento esencial para multitud de funciones a nivel inmunitario, para cicatrización de heridas, o para metabolizar los hidratos de carbono.
Está presente, sobre todo, en alimentos de origen animal, como carnes, pescados, huevos y lácteos, y en menor medida, en cereales de grano entero. Aunque no es muy conocido, su déficit en el embarazo tiene una gran repercusión a nivel materno fetal, desde mayor índice de desprendimiento placentario y parto prematuro, hasta complicaciones como estancamiento del parto, hemorragia postparto o sepsis neonatal.
La mayoría de los polivitamínicos para embarazadas lo traen en su composición.
INOSITOL (en concreto en su forma Myoinositol)
Es un compuesto de las vitaminas del grupo B, si tuviste algún problema de fertilidad a la hora de quedarte embarazada, es probable que lo conozcas, porque se ha asociado con una regulación del ciclo menstrual y mejora de la calidad ovocitaria, así como a aumentar la sensibilidad a la insulina en patologías como el síndrome de ovario poliquístico.
Los polivitamínicos para embarazadas no suelen incluirlo (aunque alguno hay) puesto que está más enfocado al periodo preconcepcional, aunque se ha visto asociación a menores tasas de hipertensión gestacional y parto prematuro en embarazadas que lo tomaban, pero no a una menor incidencia de diabetes gestacional como quizá cabría esperar por su acción sobre la sensibilidad a la insulina.
Si crees que puede ser de ayuda en tu caso tomarlo, te recomendamos que busques uno que contenga también d-chiroinositol (generalmente relación 40:1 de myoinositol y d-chiroinositol) ya que esta combinación suele ser más efectiva. Este tipo de suplementos también suelen traer vitamina D y melatonina que pueden resultar interesantes según el caso.
TE LO RESUMO…

Bueno, ¿Cómo te has quedado? Loca, ¿no?
¡No te culpo!, pero piensa que hemos hecho un repaso por (casi) toooodo lo más relevante. Te hago un resumen rápido de lo esencial para que no te abrumes cuando vayas a la farmacia:
- Busca un polivitáminico con ácido fólico activo (recuerda la lista con los nombrejos raros).
- Seguramente la cantidad de ácido fólico activo será insuficiente con sólo ese polivitáminico así que busca un suplemento de sólo ácido fólico activo con el que llegues a una dosis de 800-1000 mg/día.
- Todos los polivitáminicos de embarazo llevan yodo, entorno a 200 mg, para llegar a las dosis recomendadas para un embarazo gemelar, te recomendaríamos utilizar sal yodada.
- Prioriza aquellos suplementos con mayor aporte de hierro y omega 3.
- Si además llevan vitamina D es un plus muy interesante, pero no olvides que la vitamina D convendría valorarla en muchos casos mediante una analítica y suplementarla de forma individualizada.
- No olvides que la suplementación, si es personalizada, mejor. Si tienes dudas o simplemente quieres hacerlo de la mejor manera consulta un profesional de la salud: tu matrona, tocólogo, nutricionista o endocrino pueden aportarte bastante luz al respecto.
- Los suplementos son una ayuda, pero, antes de dejarte los euros en 20 botes de vitaminas, piensa que el principal trabajo para tu salud y la de tus bebés lo estás haciendo a través de los hábitos día tras día, con la alimentación y el estilo de vida.
Si has llegado hasta aquí, enhorabuena por tu concentración, porque no era un post fácil. Desde el equipo de embarazo gemelar te deseamos una gestación cargadita de fuerza, vitaminas y minerales.
¡Ánimo y gracias por leernos!

