Destete en gemelos de más de 18 meses, te contamos las claves
Hace poco lanzamos una consulta en nuestras redes sobre el destete de gemelos mayores —niños a partir del año y medio o dos años— y nos dimos cuenta de algo: apenas hubo respuestas, y las pocas que llegaron reflejaban la misma sensación de estar un poco perdidas que la mamá que hizo la pregunta original. Así que nos pareció buena idea reunir en este artículo unos cuantos tips rápidos sobre destete múltiple en niños más mayores, de esos con los que ya se puede razonar y negociar un poco.
Antes de nada, una aclaración importante: esto es solo una introducción al tema. Del destete en general se podría hacer un taller de varias horas, y si hablamos de destete múltiple —con toda la complejidad añadida de hacerlo con dos bebés a la vez— todavía más. Lo que viene a continuación son ideas para empezar a moverse, no una guía exhaustiva.
Lo primero: tener muy clara la decisión
Puede parecer una obviedad, pero no lo es. Cuando el destete lo elige la madre —que suele ser el caso más habitual— es normal que se mezclen sentimientos de pena, cansancio, culpa y, a la vez, una necesidad real de dejar de dar el pecho. Por eso, una vez que la decisión está tomada, conviene que sea una decisión firme.
Es cierto que, en general, se dice que el destete puede no ser lineal, que puede haber pasos atrás y que eso está bien. Pero en un destete de dos bebés a la vez, dar un paso atrás en un momento dado complica mucho más las cosas y nos retrasa muchísimo más que si estuviéramos destetando a un solo niño. Por eso el consejo es: una vez que empecemos a quitar tomas, intentar no volver atrás. Es mejor para nosotras y también para ellos, porque los retrocesos generan confusión, especialmente en un niño ya un poco más mayor.
Preparar el terreno con antelación
Antes de empezar a quitar tomas, merece la pena preparar el terreno durante las semanas previas. Se les puede ir diciendo, por ejemplo, que «la tetita ya está cansada» o que «se le está acabando la leche a la tetita» —lo que cada familia sienta que funciona mejor con sus hijos.
También conviene, en la medida de lo posible, intentar que el destete no coincida con otros cambios drásticos en la vida del niño: el inicio de la escuela infantil o el colegio, quitar el pañal, etc. Dicho esto, si por las circunstancias de la familia toca hacerlo justo en ese momento, tampoco pasa nada, no está «prohibido». Algunas mamás, de hecho, cuentan que les ha ayudado destetar durante un periodo de vacaciones, precisamente porque sacar a los niños de su rutina habitual ayuda a romper la asociación entre ciertos momentos del día y el pecho. Esto, como todo, hay que valorarlo según cada familia.
Antes de lanzarte: reflexiona sobre las tomas
Antes de empezar a destetar, es útil pararse a pensar:
- ¿Cuántas tomas hacen al día mis bebés?
- ¿Las hacen a la vez o por separado?
- ¿Asocian las tomas a algún momento o rutina concreta? Por ejemplo, irse a dormir, o el momento después de comer en el sofá juntos, cuando les apetece mamar.
Identificar estas asociaciones ayuda a decidir, en la medida de lo posible, qué momentos conviene evitar para que no se disparen las ganas de teta. Y a partir de ahí, decidir qué tomas vamos a quitar primero.
Mejor un destete progresivo
Lo ideal, sobre todo en un destete múltiple, es que sea progresivo. ¿Por qué especialmente en gemelos? Porque la producción de leche de una madre que amamanta a dos bebés es mayor que la de una madre con un solo hijo, así que ir poco a poco ayuda a que el pecho se vaya adaptando sin más complicaciones.
Si por el motivo que sea el destete tiene que ser abrupto, también se puede hacer —simplemente habrá que sacarse leche más a menudo y gestionarlo de otra forma—. Pero, en los casos más habituales, lo recomendable es ir retirando tomas poco a poco.
Por dónde empezar
- Empieza por las tomas que creas que van a ser más fáciles de retirar. Normalmente son las diurnas.
- Dentro de las diurnas, empieza por las más sencillas.
- No siempre hace falta «negar» la toma de forma directa. A estas edades suele funcionar bien retrasarla o distraer al niño: salir a la calle, proponer otra actividad, hacerle esperar un poco para que, en cierto modo, se «olvide».
- En cuanto a la frecuencia con la que ir quitando tomas, depende de cuántas haga cada bebé. Si hacen pocas tomas al día, quitar una por semana puede ser un buen ritmo de referencia, pero esto varía mucho de una familia a otra.
- El destete nocturno suele dejarse para el final, porque normalmente es el más difícil. Aunque también aquí puede haber excepciones, por ejemplo en casos de lactancia mixta donde el pecho de noche se ha mantenido siempre como parte de la rutina.
El destete nocturno: el más duro, pero también se prepara
Para el destete nocturno también se puede preparar el terreno, y los cuentos son un gran recurso: existen varios cuentos sobre destete en general, y específicamente sobre el destete nocturno (por ejemplo, historias en las que cuando sale la luna «la tetita» se cansa y se va a dormir).
Algo clave para el destete nocturno —y en realidad para cualquier destete en pareja— es hablarlo antes con tu pareja, si la tienes, y armar un pequeño plan conjunto. En el destete nocturno esta ayuda es prácticamente imprescindible. Conviene anticipar la logística típica de las noches de cada familia: quién se despierta primero, cómo os vais a repartir, qué hace cada uno. Aquí hay mucha variabilidad entre familias, así que lo importante es adaptar el plan a cómo funcionáis vosotros.
Algunos recursos que pueden ayudar durante las noches:
- Un vasito de leche (vegetal, de vaca…) o agua.
- El chupete, si todavía lo usan por la noche.
- Luces que proyecten formas o estrellas, o música suave.
Sabemos que, cuando los niños piden teta de noche y se «sientan en las barreras», el momento puede ser muy duro. Pero justo por eso es tan importante mantenerse firmes en la decisión en los momentos nocturnos, que son cuando más cansadas estamos y cuando más fácil es que flojeen las fuerzas. La idea siempre es intentar avanzar, o como mínimo no retroceder.
Para terminar
Estos son solo unos primeros tips para orientarse al principio del proceso, no una guía completa sobre destete múltiple —el tema da para mucho más—. Pero esperamos que, si estás en este momento con tus gemelos o mellizos mayores, te ayude a dar los primeros pasos con un poco más de claridad.
Mucho ánimo a todas las mamás que estáis pensando en destetar o ya estáis en pleno proceso.
