¿Hay más embarazos múltiples ahora o es mi imaginación?
El Boom de los Gemelos:
¿Te has dado cuenta de que últimamente ves carritos dobles por todas partes? Quizás pienses que es pura coincidencia o que, como estás metida de lleno en la aventura de la gemelicidad, estás sufriendo el llamado «efecto Baader-Meinhof» (ya sabes, esa ilusión de frecuencia por la que solo vemos aquello en lo que tenemos la mente puesta).
Pero ¡sorpresa! No es tu mente jugándote una pasada. Confirmamos que no es solo tu percepción: la tasa de gemelos ha crecido entre un 30% y un 40% a nivel mundial desde los años 80. Quédate hasta el final, que vamos a explicarte qué es lo que está provocando esta auténtica revolución.
1. Retrasar la maternidad tiene «premio doble»
Hoy en día, muchas mujeres buscan su primer embarazo a edades más avanzadas. Y aquí entra en juego nuestra biología: a medida que el ovario va envejeciendo, el cuerpo aumenta los niveles de la hormona FSH. Esto provoca lo que llamamos «hiperovulación», es decir, que tu cuerpo libere dos óvulos a la vez con mucha más frecuencia si tienes más de 35 años.
2. La maravillosa ayuda de la ciencia: Reproducción Asistida
Si has pasado por tratamientos de fertilidad, seguramente esto te suene. Los inductores de ovulación (en pastillas o inyecciones) obligan al ovario a hacer un trabajo doble. Además, en la Fecundación In Vitro (FIV) es común la transferencia de múltiples embriones.
¡Pero atenta a este dato curioso! La propia FIV también favorece que un mismo embrión se divida. Mientras que en la población general la probabilidad de tener gemelos idénticos de forma natural es bajísima (1 de cada 250 nacimientos, un 0,4%), en tratamientos de FIV esta cifra sube hasta el 1,5% o 2%. Sigue siendo bajito, ¡pero es entre 3 y 5 veces mayor que de forma natural!. ¿Por qué pasa esto? Las teorías apuntan a que cosas como cultivar el embrión en el laboratorio hasta el día 5 o 6 (etapa de blastocisto) o las técnicas que debilitan su capa externa (como la microinyección ICSI), facilitan que la masa celular se «estrangule» y se divida. También podrían influir las variaciones de temperatura y luz del propio laboratorio.

3. Tu cuerpo también opina: IMC y Estatura
¿Sabías que tu constitución física también cuenta? Las mujeres con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30 producen más estrógeno desde el tejido graso, lo que estimula la ovulación.
Pero eso no es todo: las mujeres más altas suelen tener niveles más elevados de una proteína (el factor de crecimiento similar a la insulina) que hace que sus ovarios sean mucho más sensibles a la hormona FSH. ¡Increíble, pero cierto!
4. Dime qué comes (y de dónde eres) y te diré si tendrás gemelos
La alimentación juega un papel brutal. Hay datos súper curiosos sobre el consumo de lácteos y proteínas animales, ricas en hormonas de crecimiento. Agárrate: las mujeres que consumen productos de origen animal tienen hasta cinco veces más probabilidades de tener gemelos que las veganas.
Además, la genética y la etnia marcan grandes diferencias. En Asia tienen la tasa más baja de gemelos (posiblemente por una mezcla de genética y una dieta baja en lácteos), mientras que en África, concretamente en Nigeria, presumen de tener la tasa más alta del mundo. En Europa y EE.UU. el crecimiento es constante, liderado principalmente por la edad materna y la reproducción asistida.

En resumen… La «tormenta perfecta»
Que no te líen: lo que realmente ha aumentado de forma masiva a nivel mundial son los casos de mellizos (los gemelos dicigóticos que vienen de dos óvulos distintos), y no tanto los de gemelos idénticos. Lo que estamos viviendo en estas últimas décadas es una «tormenta perfecta» donde se han dado la mano la edad materna, los avances de la ciencia y la nutrición.

